Agrícola

Una de las vocaciones mas claras de la finca es, sin lugar a dudas, su aprovechamiento agrícola en base a los bancales construidos por las generaciones de agricultores que fueron transformando el espacio.

 

Proyecto Agrícola

La recuperación de la actividad agrícola ha permitido:

  • Una mejora paisajística.
  • La creación de una zona de discontinuidad para la lucha contra incendios.
  • La mejora de la infiltración del agua de lluvia con la consiguiente recarga del acuitardo y minimización de la erosión por escorrentía superficial.
  • Una explotación agrícola y la habilitación de espacios para pastoreo controlado de ganado (silvopascicultura).
  • El incremento de la biodiversidad, con especial mención de la ornitofauna nidificante y en proceso de migración.

En la Reserva los espacios agrícolas se gestionan bajo criterios de agricultura ecológica (la finca está dada de alta en el Consell Balear de Producción Agraria Ecológica).

Se trata de entender la agricultura no como una intervención puntual sino como un equilibrio entre las diferentes tareas de gestión, todas ellas complementarías.

Las rotaciones, las agrupaciones por familias, la interacción con plantas aromáticas, la participación de la entomofauna circundante y, sobre todo, el veto a cualquier producto no permitido en la agricultura orgánica hacen del huerto una zona en equilibrio, el cual determina la salubridad del ecosistema y el éxito de la producción.

Con el objeto de recuperar el extenso campo frutal creado por los monjes trapenses (y  ya desaparecido), se plantaron 250 árboles frutales (almendros, cerezos, olivos, ciruelos, melocotoneros, membrilleros…) de variedades locales.

De entre los frutales destacan las higueras, que poblaban las zonas agrícolas, y la constitución de un reservorio de variedades locales de higueras de Mallorca con riesgo de erosión genética.